Cine

Un monstruo viene a verme: las fases del duelo

Hace más de un año que no me atrevo a ver una película en calidad Screener (aunque sea sólo el audio y la imagen sea más que decente) pero la verdad es que me he atrevido con Un monstruo viene a verme. Vaticinaba que tenía un poco de autofustigamiento y así ha sido en cierto modo pero lo que es innegable ha sido de las mejores películas que he visto en los últimos tiempos. Ese tipo de películas que te deja algo tocado cuando terminas de verla… lo suficiente como para ponerte a escribir en un sitio en el que lo último público que escribiste era de tu disco favorito de Quique González. Sí, a ese nivel está la película.

El comienzo de la película ha sido un poco lento, de eso que no acabas de sumergirte en la historia porque no sabes por dónde va a ir… hasta que termina la primera historia. De hecho, a partir de ahí han empezado a aflorar recuerdos de una conversación que tuve sobre esta película hace unos meses aunque fue tan breve pero en la que se concluía la misma sensación que he tenido al final de la misma.

Sin entrar a valorar el apartado técnico, ha sido de esas pocas películas que he visto que intercalan animación con imagen real y que me ha acabado gustando enormemente. La banda sonora también es espectacular, al igual que lo es la manera de enfocar las distintas historias. Pero quisiera analizar esto desde otro punto de vista más profundo: las fases del duelo. Creo que esta película es altamente interesante desde el punto de vista académico (no para el alumno, claro) sobre cómo afrontar el duelo con un niño puesto que en la película se ve cómo afronta algunas etapas de las fases del duelo hasta que llega a la más cruda realidad: el adiós, la aceptación… Claro está, esto es una mera interpretación que he hecho yo pero estoy seguro que la película da para mucho más.

Lo más difícil es decir la verdad…


Dinner for Schmucks

Dinner for Schmucks se estrenó el pasado mes de julio en Estados Unidos y aunque se espera que se estrene en España bajo el título La cena de los idiotas (la versión estadounidense de la película francesa), no hay fecha confirmada. Ni tampoco parece que vaya a haber una a corto plazo, así que el otro día me decidí a ver la película.

No sé si será cosa del momento, de que tengo en un pedestal a la película original francesa o… qué será, pero no me ha gustado demasiado. Me ha gustado, sí, pero no pasa más allá de eso. Casi dos horas de duración dan para mucho y hay escenas buenas, pero siento que los estadounidenses han destrozado la película. Los actores no son el problema; de hecho, el actor que interpreta a Roy en The IT Crowd, hace acto de aparición durante la famosa “cena de los idiotas”, pero… a la película le faltan cosas. Aún así, si por mí fuese, la vería en el cine cuando se estrenase en España.


Tensión sexual no resuelta

Suelo mostrarme en contra del cine español y aún me cuesta encontrar cuál fue la excusa por la que vi esta película, Tensión sexual no resuelta. Puedo encontrar algunas como que aparece Adam Jezierski o Amaia Salamanca, pero me parece más motivo el primero que el segundo. Amaia Salamanca como actriz la he visto suficiente y no aporta nada nuevo con respecto a otras actrices; a Adam Jezierski apenas le he visto (sí, Física o Química no está entre mis preferidas) y tiene algo especial.

Ese algo especial lo ha demostrado en esta película, y de hecho, su interpretación no ha estado del todo mal. Lo que falla, en la película, es obviamente que se trata de cine español. Pero… la película tiene algo, un algo que hace que haya guardado de ella un par de frases para el recuerdo:

“Más vale que sea así, porque si no va a ser algo muy raro”, “Por curiosidad, quiero ver qué pasa ahora”. Fuera de contexto, quizá no reflejen su significado en todo su esplendor pero una vez vista la película cobran más sentido.


Adam

¿Y si Adam fuésemos todos? No es una comedia, no llega a ser un drama, no es una película romántica… no sé qué es, pero me gusta. No es una película (neuro)típica… y por eso me gusta. No doy un 8 a cualquier película que vea así porque sí… de hecho, puede que no tenga término medio. Las últimas votaciones son un 4,5,8 y 9… o muy mal o muy bien, diría yo.

¿He dicho ya que me gustaba la película? No tiene un final típico… tiene cosas “típicas”, sí, pero supongo que es inevitable. Final inesperado y me gusta. No me gustan los finales superfelices y megafantásticos… igual ése es el motivo por el que me gusta tanto. Por cierto, el trailer engaña: han recopilado todos los buenos momentos (cómicos, quiero decir) en él y prácticamente no se dejan apenas nada que no se muestre en la película.


La red social

Se estrenó hace algún tiempo en los cines y finalmente he tenido la ocasión de ver la película. La red social tiene una duración de dos horas; el comienzo -los dos primeros minutos- no me gustó pero… luego mejora notablemente. Probablemente sea una de las mejores películas que haya visto en los últimos meses, no ya por lo que es la película en sí, sino por la trama, porque en cierto modo relata la intrahistoria de cómo se creo Facebook que resultará desconocida para la mayoría.

Lo que me hizo especial gracia fue como comenzó todo… “despechado”, Mark Zuckerberg crea una página web donde votar a los alumnos de la universidad, dedicándole además poesía a su ex en su blog personal. Así, comienza todo. ¿Las mejores ideas surgen cuando tratas de olvidar a esa chica? Y encima colocándose de alcohol. Si ya me cuesta tener ideas de normal, no quiero imaginarme qué ideas podría tener con algo de alcohol.


La última noche

Tengo el recuerdo de haberla visto ya en un tiempo pasado o, al menos, alguna de sus escenas pero la trama no la he recordado. La última noche narra la historia de un personaje llamado Monty que disfruta sus últimas 24 horas en libertad antes de ingresar en prisión. En contra de lo que se pueda pensar, esas 24 no son de aprovechar al máximo hasta el último momento con alcohol, sexo y drogas… de hecho, hay muy poco de todo eso.

Eso es quizás lo que hace que me guste la película, porque narra, de verdad, lo que son las últimas 24 horas de libertad antes de ingresar en prisión durante 7 años. Y si a esto le combinamos los continuos flashback y el flashforward del final, hacen aún más interesante y amena la película. Dos horas, película de 2002… da igual, porque ésta la verdad es que lo merece:


Increíble, pero falso: un mundo sin mentiras

Hace poco me decidí por ver esta película aunque no sé exactamente por qué. Ricky Gervais no me entusiasma nada y pese a que Jennifer Garner me gusta, y mucho, no lo considero lo suficientemente importante como para ver una película sólo por ella. Pensaba que me decepcionaría pero la realidad es que al final estuvo más entretenida de lo que pensaba.

Te presentan en Incréible, pero falso un mundo donde la mentira no existe, la gente siempre dice la verdad: confían más en lo que dice una persona antes que en lo que dicen los sistemas informáticos. Ilógico, ¿verdad? Ese mundo no es factible. Y no digo que mentir sea la solución porque para mí no lo es y de hecho, no me gusta nada de nada. Pero debe de haber cierto equilibrio.


El efecto mariposa: lo que cambiaría de mi pasado

Hay una canción que dice algo así como:

Porque la vida son instantes que se cruzan en el tiempo
la locura más brillante puede estar ocurriendo.

Porque sí, la vida son instantes… esos instantes que marcan la diferencia, esos instantes en los que la locura más brillante puede estar ocurriendo. Pero, ¿qué pasa si en uno de esos instantes te marca de por vida? ¿Y si la locura más brillante se convierte en la locura más estúpida? ¿Querrías cambiarlo? El efecto mariposa es una saga de películas, de las que he visto las dos primeras y puedo decir que el tópico de segundas partes nunca fueron buenas se cumplen.

La primera es una gran película, de lo mejor que he visto últimamente junto a El Club de la Lucha y propone lo que dije antes: ir a ciertas partes de tu vida anterior y cambiar algo que hiciste, actuar de otro modo. Tu futuro puede ser radicalmente distinto, pero no siempre sale bien y en el caso de la película para poder tener un futuro “feliz” todos cuenta que, SPOILER: la única solución es no haber llegado a conocer nunca a esa persona. FIN SPOILER-. ¿Será esa la única solución válida? Pues quizá.


Recuérdame, aún a pesar de Robert Pattinson

Hay actores a los que siempre se les recuerda por una película, y uno de ellos es Robert Pattinson y por la saga Crepúsculo. En Recuérdame ha sido la primera vez que le he visto actuar… y no ha estado mal. Pero lo mejor de la película no ha sido él ni de lejos. Lo mejor de la película ha sido la trama, como poco a poco iban dando pistas de lo que iba a suceder al final de la película hasta que al final, he visto esa frase escrita en la pizarra del colegio.

Cuando he visto la frase, he asociado cosas. Y normal que hayan omitido la parte más cruel. Han pasado años, pero no lo suficientes para olvidar lo que sucedió (y tampoco creo que hayan años suficientes para quienes lo vivieron de cerca)… de hecho, creo que es la primera película que veo que trata “eso”. Sí, me refiero como eso por si alguien que no haya visto la película quiere al menos, tener ganas de verla.

No es la típica película con final feliz, pero tampoco un final dramático… hay cierto equilibrio, no hay demasiados tópicos. Sí, por eso, me ha gustado Recuérdame.


Como la vida misma

Pues no, no quería volver a comentar nada de cine por aquí, pero la ocasión lo merece. Ésta es una de esas películas que encontré gracias a Film Affinity y el resultado no ha podido ser más que satisfactorio. Algunas escenas me han producido vergüenza ajena y el final es demasiado… feliz, a la par que predecible. Pero la película ha sido más que curiosa y ha hecho que me acuerde de algo.

No sé exactamente por qué, pero he recordado un grupo de los ochenta llamado INXS… me quedo con Need you tonight, aunque en los próximos días seguro que escucharé algo más del grupo. Fue bonito mientras duró…