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Cómo conocí a vuestra madre: Rachel Bilson

Rachel Bilson

Algunos dirían: ya no me quedaban uñas. Yo no. Por fin han vuelto las series que veía, no sé cuántas, si falta alguna… pero tengo cosas para ver. Es lo único que importa. No obstante, Two and a half men no empieza del mejor modo posible… creo que ha sido de los capítulos que menos me ha gustado en mucho tiempo. Creo que me estoy dando cuenta que cuando no está Charlie Sheen en escena, no todo tiene la misma gracia. Y sí, eso va por Jon Cryer y el rollo gay que ha interpretado en el capítulo de hoy: demasiado típico.

Bueno, dejando a un lado Two and a half men… hablemos de Cómo conocí a vuestra madre. Me ha costado unos minutos, pero cuando he visto a Rachel Bilson (no tuve ni que buscar su nombre) la asocié pronto con The O.C. la serie donde la vi por primera vez. Atrás queda la película El último beso que protagonizó junto a Zach Braff en la que ella interpretaba el papel de chica con la que Zach Braff engañaba a su mujer, con quien acababa de casarse, creo. Sí, recuerdo todo eso.

El caso es que al principio he malinterpretado un poco el capítulo y he llegado a pensar que ella era la madre, la elegida. La mujer a la que ha estado buscando desde el primer capítulo y mi primer pensamiento ha sido: “eh… ¿ya? Qué decepción”. Es algo contradictorio porque en alguna ocasión he pensado “a ver cuando presentan ya a la madre” y ahora pienso eso. Es contradictorio pero creo que tiene su explicación en la manera en la que ha sido presentada Rachel Bilson. Creo que la manera adecuada es no desvelando qué es la madre desde el primer momento porque si no, vaya mierda: ya sabes cómo va a acabar. El caso es, Rachel Bilson no es la madre… y ya se saben más cosas de la madre que será presentada en algún momento.

P.D. Además, en Chuck muere uno de los personajes… 3 casi decepciones de 3 series que vi, esta no va a ser una buena semana.

Scrubs: El adiós de Zach Braff

Zach Braff era uno de los actores mejores pagados en televisión. Es el actor de Scrubs, quien interpreta a J.D. Scrubs es una de las primeras series que empecé a ver; cuando la empecé a ver, me pareció distinta. Es otra serie ambientada en un hospital, sí, pero distinta. Tiene ya nueve temporadas y quieras que no, acaba dejando algo de huella.

No sé por qué pero uno de estos días me he acordado de ella y me he decidido a terminar de ver la octava temporada de la serie que empecé hace tiempo. Hoy lo he hecho. Yo ya sabía qué iba a pasar en el final, pero es eso, un final. Los finales siempre son tristes. Creo que la misma definición de final debería llevar asociada la palabra triste.

Pueden haber finales felices sí, de que la gente se va en busca de algo mejor, pero no deja de ser un final. Un final triste porque sabes que no va a volver a darse esa situación. Los finales son una mierda. Son difíciles de aceptar… son finales. Eso mismo.

Hacía tiempo que Scrubs dejó de ser lo que fue, la octava temporada era distinta al resto… algo más… peor. Ha habido capítulos que no me han gustado como aquel del musical, pero la serie ha sido muy buena. Y claro, han sido muchas temporadas y horas viendo esta serie como para asumir ahora que varios actores se marchan de la serie. Voy a ver la novena temporada, sí, no sé hasta cuándo pero lo voy a hacer. Qué menos que darle una oportunidad, pero sinceramente, es utópico tan siquiera intentar igualar lo que fue Scrubs en la NBC.


Dollhouse, donde la fantasía se vuelve real

Dollhouse

A finales de noviembre expresaba mi preocupación, una preocupación tremenda diriase. Llegaba la época navideña y no tenía series para ver en esos días de vacaciones puesto que las series descansan en Estados Unidos con motivo del parón navideño. No me preocupo, ni llego a hacerlo. Es una gran tontería de hecho. Pero hace tiempo que vengo notando que siempre pasa algo cuando estoy cerca de la situación límite.

El otro día me encontré con que tenía bajados los diez capítulos primeros de Dollhouse. No voy a decir lo típico de “no recuerdo habérmelos bajado, alguien los ha puesto ahí por obra divina”. No, esta vez no. No los recuerdo haberlos bajado, pero sé que en mi mente pensé en algún momento cuando la serie empezó a emitirse que debía bajármela y lo hice, sólo que en algún momento, concretamente después de la emisión del décimo capítulo, dejé de hacerlo.

Así pues, ésta ha sido la serie que ha marcado mis vacaciones de Navidad 2009. Trece capítulos correspondientes a la primera temporada y diez capítulos de la segunda temporada; un total de 23 capítulos en unos diez días apróximadamente. Al principio reconozco que veía la serie porque no tenía otra cosa (no quería recurrir al cine, porque en parte sabía que me iba a defraudar) pero lo cierto es que a partir de cierto punto, seguramente a partir del quinto o sexto capítulo, la serie empezó a engancharme hasta llegar al momento actual en el que espero “ansioso” (je…) la emisión del undécimo capítulo.

Así son las cosas y así se las hemos contado. A la vuelta de vacaciones, lo cual supongo que ocurrirá a partir de la próxima semana que viene, imagino que de manera más o menos gradual, irán volviendo todas las series. No obstante, Dollhouse volverá el 8 de enero pero para poco: únicamente tres capítulos para poner punto y final a una serie que fue cancelada el pasado 11 de noviembre. Fue bonito mientras duró, porque lo cierto es que la serie podía haber dado mucho más de sí. Pero como se diría en estos casos, siempre nos quedará Jack Bauer y su particular filosofía de que lo único que importa es el fin y no los medios que usas para llegar al fin, que regresa este próximo 14 de enero con su octava, y seguro (ojalá que no) que no última, temporada.

Un año llega a su fin

Echando la vista atrás, ves que no ha pasado nada relevante y que incluso, hay meses con lagunas en las que no pasó nada interesante. No voy a evaluar qué cosas borraría, pero sí qué espero en el más inmediato futuro.

– Mentes criminales. El último capítulo fue… emotivo. No voy a decir nada más al respecto ni de mí. La serie va a sufrir un cambio después de lo sucedido.

– House. La principal culpable de que escriba esto. Hay veces en las que te das cuenta de que el equilibrio kármico no existe y que tu comportamiento da igual. Eso es lo que ha sucedido. Últimamente la serie tenía un aire de monotonía interrumpido por la nueva composición del equipo y lo que ha sucedido para llegar hasta dicho equipo… pero abren la puerta de una nueva vía. Me he emocionado, Wilson dejando a un lado su cara más amable y dándose cuenta de cosas, ha sido sublime y más aún acompañado por un abrigo negro largo en plan Blade: me he emocionado aún más.

– FlashForward. No espero nada porque quizás no tengo nada con que comparar pero parece abocada al fracaso.

– Cómo conocí a vuestra madre. Nada nuevo ni por aquí, ni por allá. Empezó bien la última temporada dando a entender que la aparición de la madre podría estar próxima pero ni mucho menos. No obstante, la trama aquí pese a que es el principal rol, se deja de lado en la mayoría de los capítulos y lo disfrutas igual.

– The Big Bang Theory. Nada relevante: los personajes aún tienen mucho que ofrecer.

– Dos hombres y medio. Sigue en curso la supuesta e inexistente trama, pero creo que es a día de hoy la serie que más me gusta y una de las pocas series que logra que consiga desconectar. Estoy generoso: ha sido la serie del año.

– Gossip Girl. Drama, drama y más drama. Hace ya algún tiempo que la veo simplemente porque es verla o no ver nada y parto del hecho de que “ya que la empecé…”.

– The Mentalist. Último capítulo sencillamente genial, un giro inesperado y resultado previsible que hará que Red John vuelve a tomar el protagonismo que había perdido recientemente.

– Supernatural. Los hermanos Winchester se quedan sin opciones así que va a ser interesante averiguar cómo salen de esta situación en la que parece que será, lamentablemente, la última temporada de la serie.

– Anatomía de Grey. Como siempre -bueno, no siempre-, algo sucede que deja interesante la serie de cara al próximo capítulo y si era algo lo suficientemente importante… lo he olvidado.

Ahora es cuando se podría plantear la pregunta, ¿qué voy a hacer de aquí a principios de enero? Ni idea, pero lo que sí sé es que enero vuelve con sorpresas esperadas: 24 y su nueva temporada (fijo que va a haber filtración antes, o eso espero) y… Chuck, con una temporada más corta que la última pero con un aire de renovación después de haberse convertido en un espía de verdad. Quizás también vuelve Greek, pero no lo recuerdo bien. Si a esto sumamos la época de exámenes… creo que para mediados de febrero tendré, como sucedió el año pasado -pero por motivos muy distintos- bastantes cosas acumuladas para ver.

Flash Forward, visiones de un futuro mejor

escucha:
apenas afino melodías de perdedor.
los cielos han gastado mi último suspiro.
quedaron atrás todos los enemigos
y aún me queda la duda de un futuro mejor.

No puedo evitar pensar en esa canción. Todo el mundo hablaba, y muy bien, de Flash Forward así que no he tenido más remedio que unirme a la propuesta popular y comprobarlo con mis propios ojos. El veredicto está echado: Flash Forward es una serie diferente y que merece la pena ver, pero creo que aún está muy lejos de engancharme.

Tampoco puedo evitar pensar en Fringe, una serie que empezó con una serie de sucesos paranormales que estaban relacionados de algún modo y que un grupo de personas se dedicaban a investigarlo. Algo así veo que está sucediendo con esto, sólo que en esta ocasión esos sucesos paranormales estaban siendo orquestados por otro grupo de personas y aquí, en Flash Forward, no se tiene nada claro quién puede ser el “enemigo” y ha introducido el factor “oye, que yo tenía esto en mi visión del futuro” para ir introduciendo la trama.

Sí, pinta interesante, las visiones del futuro es algo que apenas se había introducido al respecto y por lo que he visto en los dos primeros capítulos, no van a explotarlo hasta el punto de que llegues a odiarlo porque la mayor parte del capítulo suceda en el futuro y no en el presente, tal y como sucedió en Perdidos / Lost con los flashback.


Segunda temporada de Castle

Tiempo récord… más o menos. El lunes empecé a ver Castle y desde entonces hasta hoy sábado he visto los 13 capítulos que hay hasta la fecha de la serie; 10 capítulos correspondientes a la primera temporada y tres de la segunda. No me he enganchado simplemente no tenía otra cosa mejor que hacer o directamente no me apetecía. Creo que los últimos capítulos no los veía con el mismo interés porque resultaban más o menos repetitivos pero ha habido algunos momentos en cada capítulo sencillamente geniales.

Castle, consultor que ayuda a la policía

Y dicen que si una puerta se cierra se abre otra, no sé…
más grande, más bonita y más facil que ayer…
Y esta vez creo que en vez de una puerta viene un ventanal,
muy sólido muy fuerte y con vistas al mar…

A veces es difícil cerrar la puerta o resistirte a abrirla, pero cuando pasa por casualidad, la cosa cambia. Eso es lo que ha pasado, por así decirlo. He acabado de ver El séquito media hora antes de haber terminado el primer capítulo de una nueva serie, Castle. Cuando me he levantado esta mañana mi intención no era hacerlo, pero ha acabado surgiendo.

Sólo he visto el primer capítulo y quizás sea demasiado pronto para juzgar, pero no tiene mala pinta. Lo que me disgusta fundamentalmente es la figura del consultor que ayuda a la policía a resolver crímenes… figura que se introdujo recientemente en The Mentalist (muy buena serie) y que se repite en Castle, series que se estrenaron por la misma fecha.

Y sé que en muchas series también se ha dado algo así, pero no he tenido la oportunidad de verlas o simplemente no las recuerdo. Dejando eso a un lado, la serie pinta por lo menos interesante y digna de ver, con un protagonista… muy suyo y que quizás encaje en el prototipo de persona que hace lo que quiere, se guía por “corazonadas” (que tienen su lógica pero sólo es capaz de verla él mismo) y que casi siempre acaba teniendo razón. Qué casualidad, como The Mentalist.


Final de la sexta temporada de El séquito

El sequito

Hay cosas que llegan a su fin. Hay quien dirá que fue cosa de un verano y que ha acabado un poco más tarde de lo que acabó el verano. Ha sido algo más que eso, dos veranos al menos y una buena manera de acabar la noche de los lunes. Siempre lo he dicho, es una serie diferente y se emite en una época “diferente” a la del resto de series.

No la empecé a ver por eso pero sí que ha ayudado positivamente a seguirla al día. El final ha sido un poco en la línea de los anteriores, con el personal toque emotivo y con suerte más o menos dispar para cada personaje. Sinceramente, la voy a echar de menos aunque la acabaré olvidando un poco hasta que llegue el próximo mes de junio / julio. Toca cerrar una etapa.

Tercera temporada de Gossip Girl

Ésta también ha sido una de las series que ha vuelto algo antes de tiempo. La mayoría de las series volverán esta semana del 21 al 28 de septiembre;de hecho, el 21 de septiembre va a ser un día muy especial y que espero, en cierto modo, con ganas, aunque no será hasta el 22 cuando pueda disfrutarlo realmente. Hablemos de Gossip Girl, de que más o menos me acordaba de lo que pasó al final de la segunda temporada y de cómo han cambiado las cosas.

Gossip Girl es de esas series en las que se producen varios giros, no sé si inesperados, en cada capítulo que hacen que cambie casi por completo las relaciones de algunos personajes entre sí en cada capítulo. Supongo que estoy un poco más cansado de todo de lo que debería, pero lo cierto es que Gossip Girl empieza a cansarme ya un poco.

No voy a sacar conclusiones precipitadas; tenía una sensación similar con la cuarta temporada de Dexter aunque quizás fue fruto del momento porque el final del capítulo fue bastante bueno pero ahora no sé. La seguiré viendo, claro, pero lo que seguro que no me pasará es la sensación de querer el siguiente capítulo a la de ya; pocas veces me ha sucedido. Igual simplemente se trata el fenómeno del primer capítulo de temporada y me cueste entrar en rutina. En cualquier caso, este comienzo de temporada me ha decepcionado.


Zac Efron en la serie El séquito

Cada vez es más frecuente que una serie trate de ser impulsada en términos de audiencia por el cameo de un famoso… eso quizás no sea lo que ha pasado en El séquito, pero sí que ha contado con un cameo por parte del actor Zac Efron durante el capítulo nueve de la sexta temporada. La participación ha sido muy corta, menos de un minuto y se interpretaba a sí mismo al tiempo que firmaba un autógrafo para una niña pero la que de verdad lo quería era la madre de ésta; la escena ha estado divertida la verdad.