Recuerdo esta frase, no dejaba de repetirla hasta hace más bien poco. Poco a poco fue quedando en el olvido. Diría que eso es lo que más o menos resume todo, por encima. Puedo acordarme de días en los que he estado más cabreado conmigo mismo que hoy pese a que es algo no demasiado frecuente. En otras ocasiones puedo intentar culpar a alguien de algo, pero quizás no sea más que una simple excusa para sentirme mejor.
La dejadez es lo peor, y aunque sólo sea dinero que he dejado de ganar, debería tener la misma importancia que si lo hubiera perdido pues a efectos prácticos, es lo mismo. Por si fuera poco, debería estar haciendo muchas otras cosas en una semana tan importante como ésta y en las venideras… pero al mismo tiempo sé que no voy a tener particularmente éxito ahora en septiembre. Pues eso, un completo incompleto.