Poco a poco, todo ha ido llegando a su fin. No necesariamente por orden, pero se fue acabando el fútbol, las clases, cosas que veías todas las semanas… personas que veías a diario… pequeñas rutinas, tales como llegar de clase y disponerte a ver QVMT cómodamente.
A estas alturas, poco o nada queda de eso ya. Lo último fue QVMT y sin previo aviso, creo que la despedida ha sido definitiva… hasta después del verano, con suerte. Y así podría seguir con muchas más cosas… como los Marcatoons que ayer mismo se despedían. ¿Si tú no descansas por qué iban a hacerlo los demás?
Lo único que queda a estas alturas es lo peor de todo: el examen de Contabilidad de Sociedades y la utopía de Matemática de las Operaciones Financieras, que hace que te preguntes de qué vale calcularlo manualmente si hay programas que lo hacen mucho mejor y más rápido que tú… ¿Era éste el final soñado? Ni de lejos.
August 23rd, 2009 at 8:22 pm
[...] a titular esto El final del fin, pero no es del todo apropiado… más bien, ya lo hice otra vez. Por eso mismo me conformo con que sea un final; bueno, malo o indiferente, pero un final. Esta [...]