Sabía que esto podía pasar pero no las tenía todas conmigo: he terminado exámenes y aún no sé ninguna nota. Toca esperar. No sé si esperaba con ganas este momento porque ciertamente no ha supuesto un drama para mí esta época. Pese a ello me atrevo a vaticinar que todos los exámenes que hice me salieron notablemente mejor que en junio hasta el punto de apostar que sólo uno de ellos sacaría menos nota que en junio, cosa que espero que no se produzca. Iluso.
Ha sido una semana… rara. Bastante rara. Tan rara como el día de hoy, de lo más raro. Pero ahora toca mirar a otro lado… concretamente al lado en el que tengo toda la lista de cosas por hacer para rentabilizar al máximo posible los recursos y eso implica aplicar bastantes ideas que he tenido durante los últimos días. Supongo que el lunes será el comienzo de todo aunque no me atrevería a apostar por ello hasta el martes o miércoles.
Llega el momento de empezar a hacer todas las cosas que he dejado para luego… ahora es el luego.