Pocas o en ninguna ocasión he visto a Matthew Gray Gubler fuera de Mentes Criminales y ésta ha sido una de esas ocasiones en la película 500 días juntos. Una de las frases que más se repite a lo largo de la película es “esto no es una historia de amor” y precisamente porque no lo es el motivo por el que considero a esta película distinta a otros y ante todo, curiosa.
Sólo así podemos explicar que el protagonista acabe pidiendo consejo a una niña de 13 años sobre qué hacer con Summer (sí, verano) y ella sea la que acuda en su rescate cuando está de bajón por ella. Es… curioso. Creo que lo positivo de la película es que va intercalando escenas de cómo se forjó la relación con Summer con escenas post-ruptura lo cual hace más “ameno” la parte en la que trata sobre cómo se forjó la bonita historia de amor inconcluso.
Ha habido momentos buenísimos a lo largo de la película e incluso al final, cuando conoce a una nueva chica que se llama Autumn (otoño) ha sido un puntazo aunque muchos no sabrán intepretarlo.