Para qué negarlo, Sex Drive es la típica comedia americana que cumple todos los estereotipos. Sin embargo, para mí, ha sido una película más o menos entretenida. Sí, es igual pero diferente a la vez.
Por un lado tenemos tías desnudas apareciendo en pantalla porque sí en mitad de la pantalla, por no hablar de que han metido las tomas falsas en mitad de la película algo que hasta ahora no había visto nunca. Pero quizás lo que más influido en que me gustase la película es Clark Duke, actor al que ya había visto en Greek interpretando a un personaje totalmente distinto pero sigue siendo el mejor.