Hace unos días veía esta película. Una rubia desenfrenada (también conocida como Whirlygirl en versión original) con la esperanza de encontrarme algo… decente. El resultado fue satisfactorio, la película fue más distinta de lo que esperaba y pese a que no me sonaba ninguna cara del reparto (ni siquiera el actor, Julian Morris, aunque pronto le veré de nuevo en la octava temporada de 24) el trabajo ha sido satisfactorio.
Es una película distinta, con un final quizás un poco previsible pero distinta. Sí, no sé por qué le tengo tanto aprecio a lo distinto, pero supongo que es porque no me aburre. Y luego está claro lo que también es distinto pero es una completa mierda, y no, no quiero acordarme de Desmadre vacacional.