
Siempre he pensado que si vas a hacer algo, hazlo de manera que fundamentalmente no te pille el árbitro y a ser posible, las cámaras tampoco. No fue el caso de Amorebieta, que a los pocos minutos de haber hecho lo de la imagen, la fotografía estaba colgada en el Marca; ni siquiera había terminado el partido. No tengo buena opinión de los defensas del Bilbao (y mejor no digo nada de lo que son defendiendo), pero desde luego esto lo confirma.