Es curioso pero creo que las canciones que más me gustan y he repetido de El vicio del duende son aquellas con otro tono… más distinto; el ejemplo más claro es Sol Nublao (la vigésimo primera canción más escuchada por mí) y ahora hay otra, Batallas perdidas.
El disco es antiguo y ciertamente, no le he prestado la atención que debería, lo reconozco pero nunca es tarde y se puede decir que oficialmente Batallas perdidas forma parte de una de mis listas de reproducción:
Nunca he sabido empezar
si lo que hay que contar son batallas perdidas,
ruinas que siempre se quedan en algún rincón…Desde el principio al final
van pasando los días y las despedidas
visten un silencio amargo que grita a pulmón…Amanece y yo dormido,
podeis empezar sin mí…