Álex, Jorge y Lena: guía para hacer una canción típica

Alex Ubago

Creo que si digo que el primer disco de la formación Álex, Jorge y Lena es bastante típico, es lo mejor que podría decir. De hecho, voy más allá: es una completa mierda. Tenía la ligera esperanza de que Estar contigo fuese lo mejor del disco, pero estoy claramente equivocado porque es lo mejor del dsico. Poco más tengo que decir, es un disco nada recomendado, en el que, como no, sobran las dos voces que no son Álex Ubago.

Todas sus canciones son típicas, en sólo una la voz que inicia es la de Álex Ubago (sinceramente, creo que Jorge tiene muchísimo protagonismo), la cantante femenina -Lena- no aporta casi nada y su voz es de lo más típica. Cero innovación. De hecho, casi todas las canciones son repugnantes, al menos, para mí. Y no creo que vaya a cambiar con el tiempo porque no creo que le dé más oportunidades que las dos escuchas que ya hice.

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Los dos días más importantes en cualquier historia de amor

“Hay dos días importantes en cualquier historia de amor: el día en que conoces a la chica de tus sueños y el día en que te casas con ella”

Con esa frase arrancaba la sexta temporada de Cómo conocí a vuestra madre, un capítulo inicial que debo reconocer que me ha gustado bastante y en el que ha estado presente la actriz Rachel Bilson (The O.C, El último beso -con Zach Braff, por ejemplo-). Ha sido un capítulo algo distinto y del que espero que marque la pauta de lo que será la temporada, una temporada donde dirá adiós, presumiblemente, Neil Patrick Harris.

La frase es, significativa. Y más aún por el sentido que le dan en la serie porque ya se sabe algo más de la madre, SPOILER: Ted Mosby conoce a la ‘madre’ en una boda… ¿qué boda? Ésa es la gran pregunta. FIN SPOILER. En fin, queda inaugurada la nueva temporada de series.

Final de la séptima temporada de El séquito

El sequito

Esta semana he visto el final de la séptima temporada de El séquito… una temporada atípica. Hubo dos semanas durante el verano que no se emitió ningún capítulo y al final eso se ha traducido en que la temporada apenas ha tenido 10 capítulos no como las otras seis anteriores que estaban compuestas de 12 capítulos. Puedo y siento la necesidad de decir que para mí, ha sido la más floja de todas las temporadas que he visto.

El personaje de Ari Gold me sigue fascinando y su nuevo rol en esta temporada ha seguido siendo bueno… el fallo viene por el resto de personajes. No ha pasado nada con ellos: absolutamente nada. El protagonista principal no ha sido tan principal aunque como siempre, la trama giraba en torno a él. El tema del tequila ha sido algo bueno y a veces daba la impresión de que pasaba a un primer plano pero luego no era así… no le veo futuro. ¿Y qué queda? Poca cosa. El final además, no ha sido tan impactante como en otras temporadas. Espero que la octava temporada sea mejor y ahora, toca ver las nuevas temporadas de series que se estrenan la semana que viene en su gran mayoría.

La cabecita loca, el primer single de Rulo y la Contrabanda

Sublime, así podría definir La cabecita loca, el primer single de Rulo y la Contrabanda. Es el sonido de La Fuga, no hay ninguna duda. No es sólo la voz, es también el sonido… sonido que la propia La Fuga parece haber perdido con Opciones. Sinceramente, me siento satisfecho, más aún si tenemos en cuenta que he escuchado un adelanto de otras canciones del disco y también me han gustado. Pocos o ningún disco espero en los próximos dos meses, pero éste es uno de ellos.


Jim Parsons, Sheldon en The Big Bang Theory, también es gay

Jim Parsons

Que Neil Patrick Harris (Barney en Cómo conocí a vuestra madre) ya lo sabía desde hace tiempo, lo que no sabía es que también lo fuese otro de mis actores predilectos, Jim Parosns, más conocido por interpretar a Sheldon en The Big Bang Theory (un físico apenas egocéntrico y con una habilidad innata para relacionarse socialmente) también lo fuese.

De hecho, ahora quizás podría entender más aún su conducta en la serie, su aversión hacia las mujeres aunque esto se podría extrapolar a cualquier cosa que no sea física, matemáticas, cómics, ordenadores y videojuegos. Sólo espero que Jim Parsons no deje la serie para ser padre ahora que se rumorea que podría casarse, porque si no, se cargarían también The Big Bang Theory.

Cosas que me gustan

Si hay un apartado para esas cosas que odio, también debe de haber uno para las cosas que me gustan aunque quizás no sean tantas:

– Me gusta Audi (no le voy a decir que no a BMW).
– Me gusta el olor a nuevo.
– Me gusta Raúl, CR y Guti.
– Me gusta Two and a half men
– Me gusta tener Internet en el móvil y más aún si es gratis.
– Me gustan los teléfonos móviles con teclado QWERTY.
– Me gusta intentar marcar la diferencia.
– Me gustan las colaboraciones musicales.
– Me gusta la música.
– Me encanta que los planes salgan bien.

Turnedo

¿Y cómo en tan poco tiempo pudo convertirse en algo tan importante? Pues no lo sé, pero Turnedo es así. Es una canción diferente, enérgica… extravagante… es muchas cosas y ninguna a la vez. Todo eso es lo que la hace especial y la principal culpable de que le haya dado a Iván Ferreiro la oportunidad que se merece. En los últimos tres meses más de 400 escuchas así lo atestiguan.

¿Un pero? Sí, lo hay. La canción se esfuma en el minuto 2:20 puesto que durante otros 2:20 se transforma totalmente en una canción únicamente instrumental y no es lo mismo. Hace tiempo que quería hacerlo pero hoy por fin lo he hecho, he cortado la parte instrumental y he dejado, únicamente, la canción “buena”.


Cosas que odio

Hace meses que llevo pensando hacer una lista de cosas que odio y bueno, ¿qué mejor momento que éste? Se me ocurren varias ahora mismo y, poco a poco, iré actualizando:

– Odio los coches que tienen la matrícula a un lado y no en el centro (y los que sólo la tienen por delante o por detrás).
– Odio las motos.
– Odio la ropa de color rosa… masculina.
– Odio los “ya veremos” y similares que sólo significan una cosa: no.
– Odio los vamos a hacer una cosa y luego no.
– Odio que te digan que va a haber tal cosa en cierto lugar para que luego también te digan que no va a ir.
– Odio las mentiras y las omisiones.
– Odio las tertulias de fútbol en las que todo es muy malo o muy bueno según haya quedado el equipo.
– Odio los comentarios fanáticos sobre un determinado equipo o deportista.
– Odio Cómo conocí a vuestra madre en castellano.
– Odio a quienes adelantan por la derecha haciendo zig zag.
– Odio a quienes sienten la necesidad de subir más de 100 fotos a una red social sobre el mismo tema y con muchas fotos repetidas.
– Odio las promesas incumplidas.
– Odio las webs con más publicidad que contenido (y tiene guasa que yo diga esto).
– Odio escuchar a Di María.
– Odio los coches cuyos intermitentes no dejan de parpadear rápidamente a mayor velocidad que “lo normal”.
– Odio la condescendencia.
– Odio las canciones únicamente instrumentales o que tienen más de un minuto instrumental.
– Odio lo no directo y claro.


Vídeo del accidente de Tomizawa en Moto 2

Sé que suena fácil y sencillo lo que voy a decir, pero es por este tipo de cosas por las que no me gustan en absoluto las motos. Y sí, sé que digo esto en un momento muy conveniente y no tengo en cuenta que en Fórmula 1 y en otros deportes de motor hay accidentes y se trata de coches y no motos, pero… para mí, un coche es muchísimo más seguro que una moto. En cualquier caso, Tomizawa está en estado crítico y apostaría a que difícilmente se va a recuperar. El accidente, no es para menos:


ACTUALIZADO: Tomizawa, tal y como se veía venir, ha fallecido a causa del accidente. DEP.

La última noche

Tengo el recuerdo de haberla visto ya en un tiempo pasado o, al menos, alguna de sus escenas pero la trama no la he recordado. La última noche narra la historia de un personaje llamado Monty que disfruta sus últimas 24 horas en libertad antes de ingresar en prisión. En contra de lo que se pueda pensar, esas 24 no son de aprovechar al máximo hasta el último momento con alcohol, sexo y drogas… de hecho, hay muy poco de todo eso.

Eso es quizás lo que hace que me guste la película, porque narra, de verdad, lo que son las últimas 24 horas de libertad antes de ingresar en prisión durante 7 años. Y si a esto le combinamos los continuos flashback y el flashforward del final, hacen aún más interesante y amena la película. Dos horas, película de 2002… da igual, porque ésta la verdad es que lo merece: