El momento justo

Economia aplicada

Pues sí, éste es el momento justo. Pensaba currar algo, pero se me han quitado las ganas y estoy lo suficientemente despejado para… ¡estudiar! Sí, puede resultar ilógico -más aún si miramos la hora- pero es totalmente cierto. ¿Y qué representa estudiar y de noche?

– Escuchar la narración de la última liga de Capello (momento 1, momento 2 y momento 3)

Ver los mejores momentos de QVMT

– Ver el vídeo de algún concierto (U2 es un gran candidato o, en su defecto, Despistaos)

P.D.: Sí, eso es Economía Aplicada.

¿Las casualidades existen?

Casualidad

Veamos qué opina la RAE acerca del término casualidad:

casualidad.
(De casual).
1. f. Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

Si optamos por buscar en la Wikipedia “casualidad”nos redirige a una página llamada Aleatoriedad donde he encontrado algunas citas interesantes:

Dios no juega a los dados con el universo.” —Albert Einstein
“¿Cómo osamos hablar de las leyes del azar? ¿No es azar la antítesis de toda ley?” — Joseph Bertrand, Calcul des probabilités, 1889
“Rio de lo predecible y cuento lo pseudo aleatorio.” —Steven Roddis

Ahora bien la pregunta sigue estando ahí, ¿las casualidades existen? No creo que nadie esté capacitado para responder esa pregunta, pero lo que sí puedo decir es que he sufrido una de las mayores casualidades que existen a día de hoy y todavía no soy capaz de explicarlo ni creo que sea algún día… hasta me sería más fácil explicar por qué tras tirar dos dados diez veces consecutivas, me sale siempre el mismo número.

Superfumados, una película distinta

Ayer vi esta película, Superfumados, por ‘casualidades del destino’ o como se quiera llamar, porque estaba borrando unas cosas y me encontré con que me había bajado esta película hacía tan sólo una semana y ya ni siquiera me acordaba de ella.

No esperaba mucho de ella, sobre todo porque tenía sueño, tenía la esperanza de que dijese en cierto momento “bah, paso, ya termino de verla mañana y ahora duermo”. No es una gran película ni mucho menos, pero al menos no tiene el típico final feliz de este tipo de películas.

La verdad es que toda la película es de lo más irreal, sólo así se explica que un hombre al que pegan dos tiros esté lo suficientemente bien como para levantarse o conducir, o ir tranquilamente a tomar algo a una cafetería. No es real ni pretende serlo, pero al menos son casi un par de horas entretenidas.