
Debo reconocer que empecé a ver esta serie por una recomendación y que quizás por eso mismo, la dejé de ver en el capítulo 6 ó 7 al ver que no me entusiasmaba demasiado. Ésta fue una de las series que dejé de ver el año pasado y que desde Navidades he retomado, con calma, mucha calma. Sólo así se explica que haya tardado tantísimo tiempo en ponerme al día con la emisión en Estados Unidos de Fringe cuando es algo que suelo hacer con suma rápidez.
¿Qué ha cambiado respecto al año pasado? No demasiado, la verdad. Ni tengo más tiempo, ni la serie ha empezado a gustarme de repente. Únicamente le he dado una oportunidad más prolongada, la serie ha cambiado un poco la trama y yo no tenía ninguna otra serie para ver. Si sumamos todo esto, el resultado es que me he acabado poniendo al día con la emisión en Estados Unidos y la serie me tiene “asombrado” por ver cómo cada capítulo hay un “misterio científico” nuevo. Aunque eso sí, la inmensa mayoría son jodidamente desagradables para ver.